El moho gris, causado por el patógeno Botrytis sp., es una de las enfermedades con mayor impacto en cultivos ornamentales, frutales y hortalizas bajo cubierta en todo el mundo. En la sabana de Bogotá, las condiciones climáticas de la región favorecen su propagación: temperaturas entre 5 °C y 18 °C combinadas con humedad relativa de 70-85% durante el día, que puede subir hasta 90% en las noches y madrugadas.
Cómo afecta al cultivo
Botrytis ataca tanto en la etapa productiva como en poscosecha. Basta con periodos de tan solo 6 horas de agua libre sobre las hojas, flores o frutos para favorecer la infección, especialmente en el rango de temperatura entre 12 °C y 24 °C. La floración es la etapa de mayor riesgo, y en muchos casos los síntomas solo se manifiestan más adelante, en poscosecha, durante la clasificación del producto — cuando ya es tarde para actuar.
Por eso el manejo preventivo debe enfocarse en un solo punto: la correcta regulación de la humedad relativa y del agua libre sobre el follaje, las flores y los frutos. Controlar esa variable es más efectivo que reaccionar cuando el hongo ya está instalado.
El rol de la ventilación
El sector floricultor colombiano ha adoptado desde hace años controles mecánicos, químicos y sistemas de ventilación natural y forzada para enfrentar este problema. La ventilación —bien dimensionada y bien operada— cumple tres funciones a la vez:
- Reduce notablemente el agua libre sobre las plantas.
- Renueva el aire dentro del invernadero, evitando bolsas de aire estancado.
- Regula la humedad relativa dentro de rangos que dificultan la infección.
Un sistema de extracción forzada, combinado con cortinas motorizadas para ventilación natural, permite ajustar el clima interno según la hora del día y la etapa fenológica del cultivo, sin depender únicamente de aplicaciones químicas.
Más allá del clavel y la rosa
Aunque la tecnología de ventilación se popularizó en flores, la misma lógica aplica a cualquier cultivo bajo cubierta sensible a Botrytis — berries, hortalizas y frutales de invernadero incluidos. La implementación de estos sistemas puede traducirse en mejores rendimientos y mayor calidad de fruta, con menos pérdidas en poscosecha.
En AGRAR Ingeniería diseñamos e instalamos sistemas de ventilación —extractores, cortinas motorizadas y controladores— dimensionados para el clima y la infraestructura de cada invernadero.